Entró en la habitación y ahí estaba ella, tirada en la cama, inerte, casi sin vida, y no pudo evitar recordar...
8 meses antes.
Mi mano recorría su espalda, sus ojos me miraban, mis labios sonreían.
-Tienes que luchar contra esto, V.
Apoyó su cabeza contra mi pecho.
-No quiero luchar, Helena, no quiero. No tengo miedo a la muerte, tengo miedo a vivir así. No quiero que me tengas que llevar a la quimio y ver como voy perdiendo el pelo cada día, no quiero que tengas que cambiar las sábanas porque ya no controle mis necesidades. No quiero que sufras viéndome así. Quiero acabar con todo antes de eso. Aún tenemos tiempo de vivir. Juntas. Sin preocupaciones. Vamos a Maui. O a Japón. O a Sydney. Pero no me pidas que haga algo que no quiero hacer, por favor.
Levantó la cabeza y me besó susurrando ''por favor''.
Se acercó a la cama y le cogió la mano. 
-V -le acarició la mano-, nunca debí dejarte sola. Lo siento. Me quedé sin energías, tenía miedo de perderte. Y ahora.. Ahora te pierdo por segunda vez.