El niño se giró para seguir mirándome.

Recuerdo perfectamente al niño que se soltó corriendo de la mano de su madre para tocar mi chaqueta. Estaba bebiendo una cerveza cuando pasaron por delante mío una mujer de unos treinta años, bastante guapa y con uno o dos tatuajes, y un niño de unos seis o siete. La seguí con la mirada, y ella pasó de mi, obviamente. Pero el niño se giró para seguir mirándome, no era de extrañar..pues, ¿quién a esa edad no se giraría a mirar a un tipo que lleva el pelo de colores y con una cresta de gallo? La cuestión es que el niño iba de la mano de su madre y rápidamente se soltó y corrió hasta ponerse delante mío.
Me miró unos segundos antes de hablar.
-Señor, -tenía la mirada fijada en mi chaqueta- ¿puedo tocarle los pinchos de la chaqueta?
Me reí, no pude evitarlo. Dejé la cerveza en el banco, y me agaché.
-Claro que sí.
La madre observaba la escena como si ésta fuese de una película. Corrió hasta coger a su hijo nuevamente de la mano.
-Lo siento mucho, no sé cómo se ha...-lo miró- ¡Qué sea la última vez! -el niño me miró, le sonreí y agachó la mirada- ¿Me oyes? ¡La última! Lo siento.
-Tranquila.. No lo regañes, por favor. Es un niño, y además curioso. Es algo bueno ser curioso-lo miré, volvía a tener la sonrisa en la cara- de hecho, tendríamos que enseñarles a serlo no a reprimirse. Así que colega, puedes tocar si quieres también mi cresta.
El niño sonrió y corrió a tocarla. Quedé parado ante la reacción después de esto.
-Gracias -me abrazó- señor.



Lendakaris Muertos - Dame punk y dime tonto.

Dame caña de verdad, que hoy me quiero desahogar
los sucedáneos no me van, yo quiero caña, caña punk!
La mierda del fútbol da patrás
pero tengo que descargar las tensiones diarias
dame, dame, dame punk.

¡Dame punk,
dame punk y dime tonto!

Me parece lamentable, señores.

Hoy me voy a permitir el lujo de hablar des de mi más humilde opinión sobre un tema que me toca demasiado la moral: el maltrato animal. Acabo de leer un artículo que dice así el Consejo de Ministros ha dado luz verde para el anteproyecto de la ley de 2007 para el cuidado de los animales en su explotación, transporte, experimentación y sacrificio. La señora Sáenz de Santamaría ha insistido en que supone 'un paso importante para garantizar la máxima protección de los animales' refiriéndose concretamente a la experimentación científica donde ha dicho que 'siempre que sea posible habrá que recurrir a alternativas'. La nueva reforma amplia la lista de animales que no se podrán utilizar y admite también la posibilidad de utilizar la eutanasia para evitar el sufrimiento del animal. Concluye diciendo, que esto no trata más que ser una manera de 'buscar el equilibrio entre el bienestar del animal y la actividad investigadora'. 
Pienso que la experimentación no debería estar permitida, si quieren saber si un producto cosmético produce irritaciones en la piel o si un antibiótico haría efecto que lo prueben ellos. Sinceramente no le veo el sentido a tener a los animales como los tienen. Por que sí, no os creáis que los tratan como si fueran animales de compañía, los tienen en jaulas en las que casi no caben y si comen una vez al día hay que dar gracias. Me parece lamentable, señores. Sí, también me parece lamentable que hablen de la protección de animales cuando disfrutan viendo como matan a un animal tan precioso, como es el toro, desangrado, ahogado con su propia sangre, asfixiado. Muchos no sabréis todo lo que tienen que sufrir esos animales antes de salir a la plaza. Por eso os dejo un enlace más abajo donde lo explica todo perfectamente. Me parece todo tan patético, que no tengo palabras para describir lo que haría ahora mismo si me pusiesen delante a alguno de esos asesinos.


Explicación de todo lo que tienen que sufrir los toros.


Vuelvo a decir que esto es mi opinión personal. 


Ojos verdes.

Porque son, niña, tus ojos
verdes como el mar, te quejas;
verdes los tienen las náyades,
verdes los tuvo Minerva,
y verdes son las pupilas
de las huríes del Profeta.

El verde es gala y ornato
del bosque en la primavera;
entre sus siete colores
brillante el Iris lo ostenta,
las esmeraldas son verdes;
verde el color del que espera,
y las ondas del océano
y el laurel de los poetas.

Es tu mejilla temprana
rosa de escarcha cubierta,
es que el carmín de los pétalos
se ve al través de las perlas.

Y sin embargo,
sé que te quejas
porque tus ojos
crees que la afean,
pues no lo creas.

Que parecen sus pupilas
húmedas, verdes e inquietas,
tempranas hojas de almendro
que al soplo del aire tiemblan.

Es tu boca de rubíes
purpúrea granada abierta
que en el estío convida
a apagar la sed con ella.

Y sin embargo,
sé que te quejas
porque tus ojos
crees que la afean,
pues no lo creas.

Que parecen, si enojada
tus pupilas centellean,
las olas del mar rompen
en las cantábricas peñas.

Es tu frente que corona,
crespo el oro en ancha trenza,
nevada cumbre en que el día
su postrera luz refleja.

Y sin embargo,
sé que te quejas
porque tus ojos
crees que la afean,
pues no lo creas.

Que entre las rubias pestañas,
junto a las sienes semejan
broches de esmeralda y oro
que un blanco armiño sujetan.

Porque son, niña, tus ojos
verdes como el mar te quejas;
quizás, si negros o azules
se tornase, lo sintieras.

G. A. Bécquer - Rima XII (Ojos verdes).